Pterigión (Carnosidad)
La carnosidad en el ojo es un crecimiento de tejido en la parte blanca que puede avanzar hacia la córnea.
Protege tu visión, dile adiós al pterigion
La carnosidad en el ojo, llamada médicamente pterigion, es un crecimiento de tejido que aparece en la parte blanca del ojo y puede ir avanzando hacia la córnea. No es peligrosa ni cancerígena, sino un crecimiento anormal relacionado con pasar mucho tiempo al sol sin protección, así como con la exposición constante al polvo, al viento o a ambientes secos. Aunque no siempre causa problemas serios, es importante vigilarla porque con el tiempo puede aumentar de tamaño y llegar a incomodar o afectar la visión.
¿Qué síntomas causa la carnosidad en el ojo?
Al inicio la carnosidad puede pasar desapercibida, pero con el tiempo comienzan a aparecer molestias. Los signos más comunes son:
Enrojecimiento ocular frecuente.
Sensación de arenilla o cuerpo extraño.
Irritación y resequedad ocular.
Crecimiento del tejido hacia la córnea.
Visión borrosa en etapas avanzadas.
Diagnóstico preciso para un mejor tratamiento
Con una evaluación oftalmológica detallada, identificamos la carnosidad en el ojo desde sus primeras etapas. Así podemos darte el tratamiento adecuado y evitar que avance, protegiendo tu salud visual a futuro.
¿Cómo se realiza la cirugía de Pterigion?
Se retira la carnosidad del ojo y se coloca un injerto para evitar que reaparezca. Es un procedimiento rápido, ambulatorio y seguro.
Antes de la cirugía, el oftalmólogo realiza un examen completo para medir el tamaño y el avance de la carnosidad. También revisa los antecedentes médicos y resuelve todas las dudas del paciente.
El especialista explica en qué consiste la operación: retirar la carnosidad de la córnea y la conjuntiva, colocando un pequeño injerto del mismo ojo para reducir el riesgo de que vuelva a aparecer. Se comentan los cuidados, beneficios y posibles riesgos.
La cirugía es ambulatoria y se realiza con anestesia local (el paciente está despierto, pero sin dolor). El cirujano elimina cuidadosamente la carnosidad y coloca el injerto, fijándolo con suturas muy finas o con un adhesivo especial. El procedimiento suele durar entre 30 y 45 minutos.
Después de la cirugía, el paciente debe usar gotas antibióticas y antiinflamatorias durante algunas semanas. Se recomienda proteger los ojos del sol, el polvo y ambientes irritantes. Los controles médicos permiten vigilar la cicatrización y asegurar una recuperación visual adecuada.
Especialistas que te acompañan en todo el proceso
Agenda tu cita en pocos pasos
Reserva en línea de forma rápida, segura y sin complicaciones.